UN STRIPPER ACCIDENTAL

Una vez, en una de estas que estás en un restaurante, comes sin prisa, porque no tienes nada que hacer ni nadie te espera y te quedas al café, la copa, otra copa, otra más y te encuentras con una situación de éstas de, no tienes huevos a…
¿NO?, sujetame el cubata.
Pues en una de esas, hice un show de striptease.😏
Una despedida de soltera.
El profesional que estaba apalabrado se puso enfermo y el gerente se lo comentó al camarero delante de mí.
– cago en Dios y de dónde sacamos un tío, ¡ que viene un autobús con 60 mujeres y me destrozan el local como no vean una p0ya aquí esta noche !.
Allí que estaba yo desde que comí tomando copas, ni lo pensé.
– tío, yo mismo, que estoy soltero ahora y estoy que me f0y0, jajajaja.
– bueno de todas formas voy a seguir buscando, tengo que encontrar uno o si no vas a tener que salir tú Alfonso, -le dijo al camarero con cara seria.
– y que se entere mi mujer y me corta la pelotas, con qué le he comentado lo de la despedida y me ha puesto morro, a ver lo que haces, es lo último que he oído cuando salía por la puerta. Jajaja.- nos reímos los tres escandalosamente en la barra del bar, era un sábado, las 6 de la tarde y la hora tonta de un restaurante, estábamos los tres solos.
– venga no me jodas,- le dije.
– no, no si tú sales también. ¡¡ Si tienes huevos claro !!.
– ¿No?, Sujetame el cubata…
Soy cartero. No te digo na.
Me voy a mi casa, me depilo de arriba abajo hasta las dedicos de los pies, me pongo un tanga con corchetes de esos que te suben las bolas para arriba pero que tú destapas en plan sexy, corchete a corchete o en plan tirón, no se si sabes, bueno, el uniforme de correos, corbata incluida, cogí una caja verde de las que vendemos en Correos que tenía por casa y metí unas rosas que le robé a la vecina.
Para cuando llegué, otro chico que les mandó la agencia justo había terminado el show y salia en bolas con la ropa tapándose las partes, diciendo, dios santo están locas.
El camarero y el gerente cuando me vieron aparecer con el traje se echaron la mano a la cabeza, ¡ ostia, que huevos !, ha vuelto. Jajajaja. Reían a pecho abierto.
Ahí ya, lo de sujetame el cubata.., como que me pesaba. Me asustó la cara del strepper. La verdad es que se oía un griterío importante.
Yo no había pensado en nada, ni idea de cómo hacerlo, nunca vi a un hombre stripper funcionar, ni pensar siquiera en la música, solo sabía qué me daba mucho morbo exhibírme delante de tanta mujer, tanto que mientras me depilaba en casa, estuve erecto pensando en la posibilidad de algo más que la exhibición, y que armado con media botella de rua vieja en el cuerpo, iba a por todas.
Bueno pues entré sin pensarlo.
Bailando una canción que no había oído nunca, siguiendo el ritmo más bien.
Allí sola en una silla estaba la novia, muy guapa, con buen tipo, más joven que yo quizás 28, su diadema de p0y*s y como si de un anfiteatro se tratase, filas de sillas enfrentadas a la de la soltera, con 60 mujeres, algunas de pie pero todas desfasadas chillando, más el gerente y el camarero sopando. Joputas.
Mira que yo toco en directo, pues me tenían pasmado, era como los conciertos de Los Beatles en histeria colectiva.Decibelios por un tubo, se les oía más que a la música.
Total que me acerco a la novia y le digo su nombre eres… Si . Pues traigo un paquete para ti. Le di la caja la abrió y se le puso una sonrisa de oreja a oreja cuando tuvo las rosas en su mano. Lo que no se esperaba es que me pusiera a bailar, esperaban a un boy solamente.
No se lo esperaba porque luego lo hablamos y me dijo que se pensaba que sólo se trataba de darle las rosas, que al principio ella no se dió cuenta de mi traje me confundió con un camarero, habían luces de colores y es posible. Las demás sí que se dieron cuenta.
Empecé por la corbata, para seguir con los botones de la camisa. Entonces si, los gritos hacían temblar los cristales. Me vine arriba, se puso la cosa caliente.
Seguí con el show, sin experiencia ninguna, solo bailar e ir quitandome ropa, poniendo el culo para que me diera cachetes…, quitando los pantalones muy cerca de su cara… Cosas que iba improvisando sobre la marcha.
Pues bien, ya estoy con el tanga haciendo que me quito uno de los tres corchetes y el griterío era descomunal, se lo estaban pasando de muerte. Entonces me dio el miedo escénico, no podía seguir y eso que estaba en mi sitio, la herramienta estaba en su estado óptimo para exhibirla, pero me dió mucho corte, creo que fue por estar mintiendo, así que se lo dije al oído a la novia.
– No puedo seguir, no quiero faltarte al respeto, es que soy un cartero de verdad.
– ¿Que dices?.- Me miró con cara de asombro.
– Que no puedo seguir. Que soy un cartero de profesión. Me da vergüenza. – le dije mirando por el rabillo del ojo al gerente y al camarero, que se echaban las manos a la cabeza cada vez que me quitaba una prenda.
– ¡¡ y una mierda te vas a ir tú sin ver yo ese paquete !!.
Y sin cortase un pelo me arrancó los corchetes dejando mi aparato a la vista de todas que si antes chillaban ahora ni te puedo describir. Entonces ya de perdio al río, me quité el tanga y me puse delante de ella a bailar para que mi virilidad se moviera to tiesa pegándome golpes en el bajo ombligo, me acerqué a su cara, me puso sus manos en las nalgas para ir deslizándolas hacía el vientre de forma muy suave y sensual, entre risas me la tocó un poco con ambas manos y se cortó de más. También quizás porque yo no supe, no sabía el truco de la toalla, a lo mejor se hubiera atrevido a algo más tapando con una toalla.
El caso es que yo estaba super perro, pero respeto siempre, le di dos besos y me fui a vestirme para seguir la fiesta.
Y ahí quedó el show. El gerente y el camarero de la apuesta estaban con la boca abierta. Toda la noche hasta que se fue el autobús estuve con ellas. No me comí una rosca pero bailé con todas, ah y me llevé una guitarra española, otro cachondeo. Me lo pasé muy bien. De ésto habrán pasado 14 años, pero me acuerdo cómo si fuera ayer y eso que me puse fino, estuve a barra libre.
Y encima soy leyenda en mi zona de reparto. Trabajo en una zona rural, en el campo y ese restaurante está en un municipio al lado. Imagínate, no había wsp y al día siguiente ya estaba pregonao, jajajaja.
El cartero que se f0yó un autobús de lleno de tías cuenta la leyenda. Que cabrones.
Román L.C